Capítulo 3
« Elena » Se dijo Nick. La mujer vestía un largo vestido negro que
le hizo recordar a Nick a Morticia Adams. Llevaba el cabello recogido en una
espiral, parecía de los antiguos tiempos. Elena camino alrededor de Joe,
acariciando el desprotegido cuerpo de Joe con sus largos y asquerosos dedos. La
mujer sonrió plantando un beso el cuello de Joe causando que las garras de Nick
salieran. Nick respiro hondo y las retrajo.
-Creo que al fin te encontré…
hermanito. –Elena tenía una sínica sonrisa en los labios que hacía que Nick
quisiera desgarrarle la garganta. –Veo que has recortado tu lindo cabello. No
debiste hacerlo, me gustaba más largo.
Joe hizo una mueca. –A mi pareja le gusta más corto.
–Nick internamente sonrió y mordió su labio evitando que un grito de “YAY” saliera de estos. «
En tu
cara bruja, a mi me gusta así y Joe lo tendrá así ¿entiendes? ». Se dijo conteniéndose.
-Claro, tú “Pareja” Hablas… ¿de Chris? O de Amanda, o de Zac, no recuerdo, ya
han sido tantas parejas fallidas. –Elena rio y golpeo a Joe fuertemente en el
rostro. –Deja de engañarte. No tienes pareja, y la única que será o más bien ES
la indicada es Penélope, así que arrastra tu maldito trasero hasta el altar, la
boda es mañana por la noche. –Joe miro a Elena incrédulo. Antes de intentar empujarla
2 hombres gigantescos aparecieron detrás de Joe tomándole de los brazos.
-Jodete, yo no me casare con esa…
cosa. –Uno de los tipos tomo la cabeza de Joe girándola a un lado mientras
Elena se acercaba y le inyectaba algo en el cuello. -¿Qué… cara…jos…? –Dijo Joe
antes quedarse un poco embobado.
-Y descuida Joe, cuidaremos bien
a Nick. –La arpía giro su rostro hacia donde se encontraba Nick y sus miradas
se cruzaron. – ¿Es que acaso pensabas que éramos tan idiotas como para creer
que habías dejado a Nick morir? Joe tienes que entender algo… yo siempre gano.
–Joe palideció cuando Elena se acerco a la pila de cajas que cubrían a Nick «
Oh No
por dios »” Nick pensó,
un segundo después su vista se nublo.
Un dolor punzante en sus brazos
lo trajo de nuevo a la realidad.
Moviendo lentamente su cabeza se
dio cuenta de que al igual que sus brazos estaba sujeta a algo. Nick maldijo
interiormente al ser un maldito débil en este momento. Si tan solo hubiese
escuchado a Joe cuando le dio una muy sensual explicación de cómo salirse de
las ataduras.
Suspiro y tiro un par de veces de
sus brazos antes de abrir los ojos con resignación. « Maldición
». Susurro mentalmente al ver el
cuarto donde se encontraba. No es que ya lo conociera, pero sabía exactamente
para qué había sido usado en el pasado, Y eso fue lo que más le aterro. Las
paredes estaban cubiertas de sangre y partes de cuerpos descompuestos.
Nicholas hizo una mueca al sentir
el rancio olor. Cerró con fuerza los ojos y contuvo las lágrimas. Había dejado
de ser un llorón hace muchos años. ¿Qué demonios le pasaba? Debía ser fuerte
para así poder llegar a donde Joseph se encontraba. –Creo que al fin
despertaste bello durmiente. –Una desconocida voz retumbo en sus tímpanos,
seguida de un agudo dolor en su espina dorsal.
- ¡Joder! –Nick grito cuando el
dolor aumento. Era más que obvio que estaba siendo apuñalado.
-Buen niño. –Rió quien fuera que
lo torturaba, ese infeliz iba a pagarlo. –No, no creo que lo vaya a pagar
querido mío.
-¿Cómo es que estas tan seguro?
–Nick siseo. El sabía que no tenía manera de salir de esta y mucho menos de
amenazar al maldito infeliz que lo estaba torturando.
-Porque sé que Joe me encontrara
y hará de ti una pila de polvo maldito vampiro. –Otra fuerte punzada, pero
ahora en sus costillas le costó la respiración.
-Joe no vendrá, y no hará nada
conmigo. Así comienza a bajarte de esa alta nube de seguridad en la que estás
sentado.
-Joe vendrá, de eso estoy seguro.
–Nick sentía la sangre acumularse en su boca, era un sabor nada cómodo ya que
era su propia sangre. Por un momento analizo lo que estaba sucediendo, no era
posible que el estuviese desangrándose, y que su sangre fuese tan liviana.
Cerró los ojos por unos momentos y se concentro en los sonidos. Un ligero
latido de un corazón le hizo saber… algo que tanto temía. El no era un vampiro
por completo, por eso es que no pudo zafarse, por eso es que sus heridas aun no
estaban sanadas. Maldición.
-No, el no vendrá. Él está siendo
preparado para su boda en este momento. –Nick abrió los ojos ante las palabras.
«
No,
eso no podía estar pasando, Joe lo amaba. Lo amaba más que a su vida, ¿por qué
le estaba haciendo esto? » –Responderé eso por ti. –El idiota que lo estaba
torturando se acerco a su oído y le murmuro bajo: -Joe jamás te amo, solo
fuiste un estúpido entretenimiento, no entiendo porque jamás te follo, pero
seguro es por la misma razón por la que accedió a casarse con su propia
hermana. –El hombre rió y Nick sintió como algo en su interior comenzaba a
romperse, Joe no pudo hacerle eso. ¿O sí? ¿Solo había sido un capricho?
Nick se regaño internamente. El
sabía que Joe lo amaba, el debería dejar de escuchar al imbécil y tratar de
librarse de todo ese maldito juego del diablo. Tomo una profunda respiración y
se concentro en Joe, apretó con fuerza los puños y con un fuerte pero preciso
tirón despego las cadenas de sus muñecas y del techo. Sintió un ligero apretón
en los brazos cuando el vampiro que le estaba metiendo idioteces en la cabeza
trato de tomarlo y derrumbarlo. Nick tiro de cada una de sus piernas
liberándolas y se giro para enfrentar al idiota. Abrió los ojos y vio miedo en
los ojos del otro. Sonrió de medio lado y en un rápido movimiento tomo los
brazos del vampiro.
