domingo, 22 de julio de 2012

Capítulo 6.


Capítulo 6.

Joe escucho en shock todo lo que Nick le contó, mientras lo dirigía a la cama. Con mucho cuidado retiro la camisa de esté para así no lastimarlo. La piel de Nick estaba repleta de pequeñas heridas de dientes y garras. Joe tomo una fuerte respiración cuando quitó el pantalón marrón y tieso por la sangre de Nick.

Los muslos de Nick estaban llenos de moretones y unos cuantos desgarres de piel. Joe contuvo sus ganas de querer azotar contra la pared cualquiera de los muebles en la habitación. — ¿Por qué aun no te has alimentado? —Joe susurró mientras miraba los ojos de Nick cerrarse.

—No podía morderte. —Dijo Nick con una débil voz. —Estabas muy… muy débil cuando te encontré, no podía alimentarme de ti.

— ¡Pudiste ir de cacería! ¡Pudiste haber muerto dios mío! —Joe apretó la mandíbula viendo como Nick hacía una mueca y abría sus ojos de nuevo.

—No podía dejarte sólo… —Joe cerró los ojos.

— ¿Qué si hubieses muerto? —Se inclinó y acarició la mejilla de Nick con el dorso de su mano. —Tú lo eres todo para mí. No sabes lo doloroso que hubiese sido para mí despertar y verte tendido en el piso… muerto. Aun no eres un vampiro, aun no ha pasado la semana de sangre. Ni siquiera serias cenizas. Te hubiese visto allí en esa esquina pálido y sin ojos. ¿Crees que habría sobrevivido luego de verte así?—Las mejilla de Nick comenzaron a llenarse de lágrimas. Joe beso varias veces los labios de Nick intentando calmarlo. —Perdona, no debí haber sido tan brusco lo siento bebé. Pero… es que pudiste ir y conseguir aunque sea un poco de sangre de los lobos.

—No quería dejarte aquí. —Nick susurró en los labios de Joe.

—Pero pudiste solo unos minutos.

—No quería. No quería entiéndelo, ¡no quería separarme de ti!

—Nicholas… —Un aullido mato el silencio que reinaba en todo el castillo, Joe sintió su cuerpo tensarse, eso no podía estar pasando. No en este instante. —Nick, necesito que me digas que hiciste luego que te contaron el plan. —Nick asintió, y Joe busco en el baño rápidamente un paño mojado, limpio con muchísimo cuidado el cuerpo de Nick.

—Luego de que… la ceremonia terminó, tú mataste a la shifter, creo que nadie se esperaba que luego de que tuvieran sexo tú le arrancarías la cabeza —Nick hizo una mueca cuando Joe sin querer presionó una de sus heridas. —No te preocupes, ya sabía eso, y tranquilo, no duele tanto. —Joe bajo la cabeza mientras pasaba el húmedo paño por los muslos de Nick quitando la sangre seca. —Todos en la sala estaba horrorizados y asqueados.

— Al grano Nick. ¿Tú qué hiciste?

—Me libere de los matones, y corrí hacia ti. —Hizo una mueca antes de comenzar a hablar nuevamente. —Tú me causaste unos cuantos rasguños cuando me arrastraste del cuello al estrado gritando como frenético. Yo fui quien te dejo inconsciente con un golpe en la nariz y unas cuantas patadas. Lo siento por eso. —Joe se toco la nariz. «Maldito infierno que si le dolía»

—Continua.

—Luego de eso… no sé que me sucedió, entre en una especie de molestia y a todos… los mate, no recuerdo como fue, pero sé que les quitaba la cabeza con mis propias manos —Nick alzó sus manos y las miro. —Eso no es todo, no me conformaba con matarlos, los descuartizaba antes de que se volvieran cenizas. Unos cuantos escaparon y los demás lucharon. Se escucharon varios gritos y una manada de lobos grises apareció en la habitación, eran alrededor de 25 lobos, eran realmente grandes y no supe que hacer. Los vampiros que aun no había ni siquiera tocado se lanzaron a luchar contra los lobos, yo fui a dónde estabas y… aparecimos aquí.

— ¿Aparecimos? —Joe pregunto perplejo.

—Yo tampoco sé que paso, o más bien como paso. Pero estábamos aquí cuando abrí los ojos. Te deje sobre la cama, cerré la puerta, pero me di cuenta de que era una puerta con seguro de voz, me asuste al pensar que podría ser la habitación de alguien más y que no pudiéramos salir de aquí nunca, miré alrededor y me di cuenta que este cuarto es tuyo.

Joe asintió y dejo varios besos en la frente de Nick. —Esta era mi habitación hace muchos años.

—Luego de eso me senté en una esquina de la habitación. No pasaron ni 5 minutos antes de que fuertes golpes hicieran que toda la pared temblara a mis espaldas. Sabía que había alguien fuera de la puerta pero no podía entrar. Luego un aullido como el de ahorita lleno el aire junto con un olor a bosque. Me asuste tanto que comencé a llorar. Siento que soy un maldito cobarde.

—Hey Hey Heeeey. No eres un cobarde, hiciste demasiado bebé, es más no sé como para tú primera vez en una… digamos así batalla, estuviste fabuloso bebe, no te estés regañando o cuestionando. —Joe beso los labios de Nick, mientras acariciaba sus mejillas y cuello. Nick devolvió el beso sujetándose de los hombros de Joe atrayéndolo más a él. Joe sonrió un poco y separo sus labios. —No podemos hacer este tipo de cosas aquí, no sé cuantos lobos hayan abajo, o vampiros, lo mejor es que nos vayamos ¿está bien? —Nick negó y Joe suspiró besando la frente de su niño.

—No quiero, ni puedo irme aun. Estoy muy débil, han sido ya más de 3 noches. —Joe abrió los ojos como platos ante la declaración de Nick. « ¡Dulce infierno, hace 3 días que Nick no bebía sangre!» Joe mordió su muñeca y con su otra mano abrió los labios de Nick colocando su goteante herida sobre esta. Nick se movió tratando de negarse a la sangre, pero Joe lo amonestó.

—Bébela. Bébela Nicholas. —Joe miró serio a Nick, hasta que esté comenzó a beber de su muñeca. —Ay mierda. —Susurró Joe cuando Nick pasó su lengua por la herida, a pesar de que no era el momento para pensar en eso, Joe estaba imaginándose a Nick pasando su lengua por su duro y ahora muy dolorido pene. «Joe saca esos pensamientos, ya. » Susurró para sí mismo.

Capítulo 5


Capítulo 5

Nick caminaba por los pasillos del castillo sintiéndose enfermo, algo le estaba quitando energía demasiado rápido. Se detuvo unos segundos y se miro las muñecas, aun tenía los grilletes de las cadenas que lo aprisionaban hacían unos minutos atrás. Los miro con detalle y se dio cuenta de que eran de plata. «Jodido infierno». Nick se dijo y comenzó a golpear sus muñecas contra las paredes de fría piedra. Sus manos no dolían, cosa que hizo más sencillo que siguiera golpeando sus muñecas contra la pared.

Sus manos comenzaron a teñirse de carmesí y segundos luego los grilletes se desplomaron de sus muñecas vueltos trizas. Nick cerró los ojos y trato de olvidar que sus muñecas estaban destrozadas por el descontrolado maltrato que les había dado. No sabía que estaba pasando con él en este instante, pero estaba seguro de que era a causa de la adrenalina, él quería encontrar a Joe, y así poder largarse de ese putrefacto lugar.

¿Qué demonios haces aquí? Una voz grito a sus espaldas. Nick se giro al instante para ver a un hombre muy parecido a Joe a unos metros de él. El hombre era casi una copia de Joseph, pero a diferencia de Joe, este hombre tenía el cabello un poco más claro, y se veía muy mayor. «Jodido infierno si este no es el padre de Joe» se dijo. Y estas en lo correcto. El hombre se movió a la velocidad de la Luz y tomo a Nick, girándolo contra su cuerpo y lo aprisiono en sus Brazos, su pecho contra la espalda de Nick.

Suélteme. Nick dijo con tranquilidad.

— ¿Por qué debería yo de hacer eso? —Darius susurró en el cuello de Nick. El aliento putrefacto llego a las fosas nasales de Nick haciéndolo querer vomitar. Darius planto un suave beso en el cuello de Nick, lo que causo un asqueroso escalofrío en todo el cuerpo de Nick. Ese contacto lo había hecho sentir con profundas ganas de apartar al hombre. — ¿Qué? ¿Acaso no te gusta que yo haga esto contigo? ¿Sólo te gusta con mi hijo? -rió y Nick sintió los colmillos del otro hombre rozar su cuello varias veces.

—He dicho… ¡Que se aleje! —Nick se giro encarando al padre de Joe. Lo miro con asco y rabia, el hombre alargó una mano y sujeto a Nick del cuello, pero este cerró los ojos, cuando puso una mano en la muñeca del hombre. —Quítese. —Nick abrió los ojos y pudo ver el miedo en los ojos del otro hombre. Sintió sus colmillos bajar por sus encías hasta que la punta de estos rozaron con su labio inferior, su cuerpo se sentía extrañamente tibio. Darius dio un paso atrás liberando a Nick. Pero fue muy lento… y tarde.

Nick tomo a Darius del cuello y apretó tan fuerte que sintió como los huesos se hacían polvo en sus dedos, los ojos del hombre se salieron de sus cuencas antes de emitir un sonido espeluznante de agonía. Nick estaba perdido mientras un instinto asesino lo dominaba. Con su otra mano comenzó a desgarrar la piel del vampiro, hasta que sus manos comenzaron a picar, el se separo inmediatamente del cuerpo, oh, bueno lo que quedaba del cuerpo de Darius, viendo como se hacía lentamente cenizas.

Tragando duro Nick miro sus manos. « ¿Qué… qué rayos hice?» Susurró cuando comenzó a volver en sí. Agitó su cabeza mirando alrededor cuando unos murmullos provenientes del final del pasillo se hicieron presentes. Debía escapar lo antes posible. ¿Pero a donde?

— ¿Has oído eso? —Una de las voces susurró antes de que todo quedara en silenció. Nick trato de no respirar mientras arrastraba su cuerpo hasta una habitación que estaba entre abierta.

—Sí. —El otro vampiro inhalo profundamente antes de soltar un tipo de siseó. —Hay sangre de Darius, parece que está herido. —Nick rápido se encerró en el cuarto y busco refugio en el armario cercano a la puerta.

Un fuerte estruendo le dijo a Nick que ya no estaba a salvo, los vampiros habían derribado la puerta y estaban buscando por toda la habitación. Cerró los ojos en súplica para que no lo encontraran, abrazó fuerte sus piernas y sintió lágrimas llenando sus ojos. No podía acabar así, sin siquiera despedirse de Joe. Mordió sus labios y comenzó a temblar cuando uno de los hombres se acerco a la puerta del armario y la arrancó. Nick grito ante la sorpresa y el vampiro lo tomó de la camisa tirando de él.

—Está aquí. —El hombre dijo arrastrándolo.

Nick pataleo, hasta que sintió un fiero agarre en sus piernas y brazos. —Suéltenme, por favor, os juro que no he hecho nada, yo no sé que me ha pasado hace unos momentos.

— Ah, conveniente ¿no es así? — El vampiro que parecía tener unos 55 años de vida humana rió con amargura.

—Has matado a nuestro líder. —El otro hombre, quien se veía más… mucho más joven exclamó.

—No ha sido mi intención. Juro por mi vida que… no pude controlarme. —Nick se sentía como un maldito cobarde, ¿cuándo en todos estos años había actuado como una nenita? «Nick, eres una gallina de mierda»

—Sí que lo eres.

—Ahora, creo que deberías de ver algo.

El tipo canoso le dijo mientras tomaba el rostro de Nick. En menos de un segundo estaba en una habitación exageradamente iluminada. Había muchos vampiros, quizás unos 20 o 60 quién demonios sabía. Nick noto que todos estaban vestidos de gala, las mujeres vestían con grandes vestidos, como los que se usaban hacen más de 150 años, los hombres con trajes negros, corbatas plateadas en algunos, doradas y hasta vino tinto.

Una mujer estaba parada en un tipo de estrado, en el medio de todo el bullicio de vampiros, esta era de piel blanca como la nieve, de cabello castaño claro, con unos ojos verde olivo grandes y hermosos, sus pestañas eran largas y tremendamente femeninas. Sus mejillas estaban con un ligero tono rosado, y sus labios de rojo intenso resaltaban su belleza, Nick miro a la mujer por largos momentos cautivado ante tan maravilla. Un segundo luego su atención se centro en el hombre que estaba parado a su lado. «No» se susurró.

Allí justo al lado de la bella mujer, estaba Joe sujetando sus enguantadas manos juntas, en un acto de cariño. Nick sintió que su corazón se derrumbaba, que se rompía en millones de pedazos. Pestañeo varias veces tratando de apartar las lágrimas de comenzaban a nublar su vista.

Joe le sonreía a la chica de la misma manera en la que le sonreía a el cuándo se encontraban en la cama compartiendo sus experiencias pasadas. ¿Cómo era que Joe estaba justo allí mirando de la misma manera a la mujer esa? Quizás… ¿Quizás era cierto y Joe no lo amaba? —Ves eso… ¿verdad?

Una voz sonó en su oído. Haciendo que asintiera lentamente. —Sí. —Su voz salió como un murmullo.

—Ese es tú lindo novio, a punto de casarse, con la hija de un Shifter. Y cuando la ceremonia termine, ella lanzara a Joe al calabozo junto con los demás de su manada, lo asesinaran a sangre fría, como lo hicieron con la verdadera prometida de Joe. —El tipo sonrió.

— ¿Sabes niño? Al matar a Darius nos ahorraste mucho a Elena y a nosotros. Ahora podremos hacernos cargo de todo. Sin necesidad de explicar la misteriosa muerte del príncipe. —Un escalofrío recorrió la columna de Nick.

Nick trato de ocultar el miedo y molestia de sus ojos, ellos planearon todo esto desde hace mucho, quizás desde antes que Nick y Joe se conocieran, por eso siempre Elena trataba de deshacerse de él. Porque él había separado a Joe del grupo. «Ahora ¿Qué se supone que debo hacer?»

Capitulo 4


Capitulo 4

Joe suspiro controlando el dolor que carcomía su interior y sus muñecas. Las restricciones de plata eran lo suficientemente fuerte como para mantenerlo débil durante toda la ceremonia. Con un débil suspiro cayó de rodillas ante su padre. El maldito infeliz se atrevía a darle la cara luego de mandar a matar a Nick. Un gruñido se contuvo en su pecho ante la molestia.

Joe subió lentamente la mirada para encarar a Darius, el cual le sonreía abiertamente. Joe entorno los ojos y volvió a ponerse de pie. Y  en menos de un segundo Michael lo tenía sujeto del cuello. –Hola Hijo, ¿Cómo estás? –Pregunto con una amarga voz. Una que hizo que los vellos del cuerpo de Joe se erizaran de puro terror. Joe miro los ojos color rubí de su padre, y se pregunto nuevamente porque él era el único en la familia que tenía los ojos Azules, ya que Elena y Selena los tenían verde por la maldición. Pero Joe tenía los ojos Azules desde que nació.

-Oh de maravillas. –Susurro con sarcasmo, y eso hizo que Darius lo lanzara a unos cuantos metros, y chocara con una de las duras paredes de la habitación, las cuales estaban hechas de piedra. Ese castillo era uno de los más viejos en toda la comunidad vampírica. Ya que Christian, el vampiro original la creo hacia más de 2000 años.

-Eso me alegra demasiado Joseph. –Darius sonrío mostrando sus blancos y puntiagudos colmillos a Joe, el cual trataba de reincorporarse.

-¿Qué demonios es lo que quieres? –Joe jadeo sintiendo sus costillas un poco magulladas.

-Que te cases. –Joe rio con amargura, y se piso de pie sacudiendo su ropa, las restricciones le dolían como el infierno, pero solo trato de ignorar el dolor.

-Ni en un maldito milenio. –Joe gruño, pero antes de que siquiera pudiese proporcionar un ataque a su padre, este lo tomo de los hombros y lo miro por unos segundos.

Una sonrisa de malicia se formo en los labios de Darius y Joe comenzó a ver todo borroso, el maldito lo había hipnotizado. Joder. –Pues ya lo veremos. –Susurro el padre de Joe antes de dejarlo caer al suelo aturdido y sin voluntad.



Débiles murmullos llegaban a los oídos de Joseph. Esta vez se resignó, ya no había más que hacer contra el poder de su padre. Bajo la cabeza y cerro sus ojos sintiéndose realmente cansado. Ya todo había acabado. Al menos Nick sería feliz sin su recuerdo « ¿Verdad? ». Susurró su mente antes de que todo se quedara en blanco.





Un sonido proveniente de uno de los rincones de la habitación le hizo saber que no estaba solo por completo. Joseph se levanto del frío suelo en el que se encontraba y miro la habitación con detalle. Era una típica suite del castillo. En realidad, esa era su antigua habitación, Joe miro hacia uno de los rincones menos iluminados y sus ojos casi se salieron de sus cuencas cuando fijo su mirada con la de Nick. « ¡Estaba vivo! ». Su cuerpo se agito, pero se detuvo unos segundos antes de avanzar hacia su pareja.

Nick no era el mismo, su mirada era maligna, casi hizo que los vellos de la piel de Joseph se levantaran en respuesta. Sus ojos eran de un rojo intenso. « ¿Qué mierda?». Joe avanzo un poco y un gruñido salió de su pecho cuando el olor a sangre deleitó sus sentidos. No sólo era sangre, era la sangre de Nick.

Nick, ¿qué paso? Se atrevió a preguntar. Tratando de contener las ganas de abalanzarse contra Nick.

¿No lo recuerdas? La voz de Nick era baja y sin sentimiento.

No.

Estás casado o bueno, Lo estabas. Joe Miro a Nick incrédulo.

Nicholas salió del rincón del cuarto, y Joseph contuvo el aliento cuando miro el magullado cuerpo de Nick. Tenía tantas heridas en los brazos y el cuello que Joe no sabía si estirarse y abrazarlo o tratar de curar sus heridas.

¿Qué fuefue lo que sucedió?  Joe susurró y Nick se acerco a la cama sentándose en esta.

Los mate a todos. Y no sé como lo hice.



Joseph despertó por lo que él creyó que habían pasado quizás días. Pero estaba seguro de que sólo habían pasado unas cuantas horas. Ya no había luz solar, el pudo notar eso cuando se encontró en una habitación débilmente iluminada por la luz de la luna. « ¿Cuanto paso? ¿Cómo está Nick? ¿Cómo cojones puedo salir de aquí? ». Su mente revoloteaba sin parar. Se dio cuenta que ya no llevaba las restricciones de plata.

Se toco la cabeza preguntándose qué sucedió en su estado de inconsciencia, que le habrá hecho su padre. Que le habrán hecho hacer. El sabía que Darius era capaz de dominarlo mientras estuviese inconsciente y eso lo asustaba aun más que la muerte. El trago duro imaginándose todo tipo de escenarios en los cuales mataba con sus propias manos al único hombre que ha amado con el corazón que dejo de latir hacía ya muchas décadas.

Nicholas había hecho que su ya sin vida corazón literalmente latiese. Joe suspiro sintiendo sus ojos cambiando, la rabia comenzaba a apoderarse de él. Si Darius le había hecho cualquier conjuro para matar a su pareja el se vengaría, y le degollaría.

Un sonido proveniente de uno de los rincones de la habitación le hizo saber que no estaba solo por completo. Joseph se levanto del frío suelo en el que se encontraba y miro la habitación con detalle. Era una típica suite del castillo. En realidad, esa era su antigua habitación, Joe miro hacia uno de los rincones menos iluminados y sus ojos casi se salieron de sus cuencas cuando fijo su mirada con la de Nick. « ¡Estaba vivo! ». Su cuerpo se agito, pero se detuvo unos segundos antes de avanzar hacia su pareja.

Nick no era el mismo, su mirada era maligna, casi hizo que los vellos de la piel de Joseph se levantaran en respuesta. Sus ojos eran de un rojo intenso. « ¿Qué mierda?». Joe avanzo un poco y un gruñido salió de su pecho cuando el olor a sangre deleitó sus sentidos. No sólo era sangre, era la sangre de Nick.

Nick, ¿qué paso? Se atrevió a preguntar. Tratando de contener las ganas de abalanzarse contra Nick.

¿No lo recuerdas? La voz de Nick era baja y sin sentimiento.

No.

Estás casado o bueno, Lo estabas. Joe Miro a Nick incrédulo.

Nicholas salió del rincón del cuarto, y Joseph contuvo el aliento cuando miro el magullado cuerpo de Nick. Tenía tantas heridas en los brazos y el cuello que Joe no sabía si estirarse y abrazarlo o tratar de curar sus heridas.

¿Qué fuefue lo que sucedió?  Joe susurró y Nick se acerco a la cama sentándose en esta.

Los mate a todos. Y no sé como lo hice.