domingo, 22 de julio de 2012

Capítulo 5


Capítulo 5

Nick caminaba por los pasillos del castillo sintiéndose enfermo, algo le estaba quitando energía demasiado rápido. Se detuvo unos segundos y se miro las muñecas, aun tenía los grilletes de las cadenas que lo aprisionaban hacían unos minutos atrás. Los miro con detalle y se dio cuenta de que eran de plata. «Jodido infierno». Nick se dijo y comenzó a golpear sus muñecas contra las paredes de fría piedra. Sus manos no dolían, cosa que hizo más sencillo que siguiera golpeando sus muñecas contra la pared.

Sus manos comenzaron a teñirse de carmesí y segundos luego los grilletes se desplomaron de sus muñecas vueltos trizas. Nick cerró los ojos y trato de olvidar que sus muñecas estaban destrozadas por el descontrolado maltrato que les había dado. No sabía que estaba pasando con él en este instante, pero estaba seguro de que era a causa de la adrenalina, él quería encontrar a Joe, y así poder largarse de ese putrefacto lugar.

¿Qué demonios haces aquí? Una voz grito a sus espaldas. Nick se giro al instante para ver a un hombre muy parecido a Joe a unos metros de él. El hombre era casi una copia de Joseph, pero a diferencia de Joe, este hombre tenía el cabello un poco más claro, y se veía muy mayor. «Jodido infierno si este no es el padre de Joe» se dijo. Y estas en lo correcto. El hombre se movió a la velocidad de la Luz y tomo a Nick, girándolo contra su cuerpo y lo aprisiono en sus Brazos, su pecho contra la espalda de Nick.

Suélteme. Nick dijo con tranquilidad.

— ¿Por qué debería yo de hacer eso? —Darius susurró en el cuello de Nick. El aliento putrefacto llego a las fosas nasales de Nick haciéndolo querer vomitar. Darius planto un suave beso en el cuello de Nick, lo que causo un asqueroso escalofrío en todo el cuerpo de Nick. Ese contacto lo había hecho sentir con profundas ganas de apartar al hombre. — ¿Qué? ¿Acaso no te gusta que yo haga esto contigo? ¿Sólo te gusta con mi hijo? -rió y Nick sintió los colmillos del otro hombre rozar su cuello varias veces.

—He dicho… ¡Que se aleje! —Nick se giro encarando al padre de Joe. Lo miro con asco y rabia, el hombre alargó una mano y sujeto a Nick del cuello, pero este cerró los ojos, cuando puso una mano en la muñeca del hombre. —Quítese. —Nick abrió los ojos y pudo ver el miedo en los ojos del otro hombre. Sintió sus colmillos bajar por sus encías hasta que la punta de estos rozaron con su labio inferior, su cuerpo se sentía extrañamente tibio. Darius dio un paso atrás liberando a Nick. Pero fue muy lento… y tarde.

Nick tomo a Darius del cuello y apretó tan fuerte que sintió como los huesos se hacían polvo en sus dedos, los ojos del hombre se salieron de sus cuencas antes de emitir un sonido espeluznante de agonía. Nick estaba perdido mientras un instinto asesino lo dominaba. Con su otra mano comenzó a desgarrar la piel del vampiro, hasta que sus manos comenzaron a picar, el se separo inmediatamente del cuerpo, oh, bueno lo que quedaba del cuerpo de Darius, viendo como se hacía lentamente cenizas.

Tragando duro Nick miro sus manos. « ¿Qué… qué rayos hice?» Susurró cuando comenzó a volver en sí. Agitó su cabeza mirando alrededor cuando unos murmullos provenientes del final del pasillo se hicieron presentes. Debía escapar lo antes posible. ¿Pero a donde?

— ¿Has oído eso? —Una de las voces susurró antes de que todo quedara en silenció. Nick trato de no respirar mientras arrastraba su cuerpo hasta una habitación que estaba entre abierta.

—Sí. —El otro vampiro inhalo profundamente antes de soltar un tipo de siseó. —Hay sangre de Darius, parece que está herido. —Nick rápido se encerró en el cuarto y busco refugio en el armario cercano a la puerta.

Un fuerte estruendo le dijo a Nick que ya no estaba a salvo, los vampiros habían derribado la puerta y estaban buscando por toda la habitación. Cerró los ojos en súplica para que no lo encontraran, abrazó fuerte sus piernas y sintió lágrimas llenando sus ojos. No podía acabar así, sin siquiera despedirse de Joe. Mordió sus labios y comenzó a temblar cuando uno de los hombres se acerco a la puerta del armario y la arrancó. Nick grito ante la sorpresa y el vampiro lo tomó de la camisa tirando de él.

—Está aquí. —El hombre dijo arrastrándolo.

Nick pataleo, hasta que sintió un fiero agarre en sus piernas y brazos. —Suéltenme, por favor, os juro que no he hecho nada, yo no sé que me ha pasado hace unos momentos.

— Ah, conveniente ¿no es así? — El vampiro que parecía tener unos 55 años de vida humana rió con amargura.

—Has matado a nuestro líder. —El otro hombre, quien se veía más… mucho más joven exclamó.

—No ha sido mi intención. Juro por mi vida que… no pude controlarme. —Nick se sentía como un maldito cobarde, ¿cuándo en todos estos años había actuado como una nenita? «Nick, eres una gallina de mierda»

—Sí que lo eres.

—Ahora, creo que deberías de ver algo.

El tipo canoso le dijo mientras tomaba el rostro de Nick. En menos de un segundo estaba en una habitación exageradamente iluminada. Había muchos vampiros, quizás unos 20 o 60 quién demonios sabía. Nick noto que todos estaban vestidos de gala, las mujeres vestían con grandes vestidos, como los que se usaban hacen más de 150 años, los hombres con trajes negros, corbatas plateadas en algunos, doradas y hasta vino tinto.

Una mujer estaba parada en un tipo de estrado, en el medio de todo el bullicio de vampiros, esta era de piel blanca como la nieve, de cabello castaño claro, con unos ojos verde olivo grandes y hermosos, sus pestañas eran largas y tremendamente femeninas. Sus mejillas estaban con un ligero tono rosado, y sus labios de rojo intenso resaltaban su belleza, Nick miro a la mujer por largos momentos cautivado ante tan maravilla. Un segundo luego su atención se centro en el hombre que estaba parado a su lado. «No» se susurró.

Allí justo al lado de la bella mujer, estaba Joe sujetando sus enguantadas manos juntas, en un acto de cariño. Nick sintió que su corazón se derrumbaba, que se rompía en millones de pedazos. Pestañeo varias veces tratando de apartar las lágrimas de comenzaban a nublar su vista.

Joe le sonreía a la chica de la misma manera en la que le sonreía a el cuándo se encontraban en la cama compartiendo sus experiencias pasadas. ¿Cómo era que Joe estaba justo allí mirando de la misma manera a la mujer esa? Quizás… ¿Quizás era cierto y Joe no lo amaba? —Ves eso… ¿verdad?

Una voz sonó en su oído. Haciendo que asintiera lentamente. —Sí. —Su voz salió como un murmullo.

—Ese es tú lindo novio, a punto de casarse, con la hija de un Shifter. Y cuando la ceremonia termine, ella lanzara a Joe al calabozo junto con los demás de su manada, lo asesinaran a sangre fría, como lo hicieron con la verdadera prometida de Joe. —El tipo sonrió.

— ¿Sabes niño? Al matar a Darius nos ahorraste mucho a Elena y a nosotros. Ahora podremos hacernos cargo de todo. Sin necesidad de explicar la misteriosa muerte del príncipe. —Un escalofrío recorrió la columna de Nick.

Nick trato de ocultar el miedo y molestia de sus ojos, ellos planearon todo esto desde hace mucho, quizás desde antes que Nick y Joe se conocieran, por eso siempre Elena trataba de deshacerse de él. Porque él había separado a Joe del grupo. «Ahora ¿Qué se supone que debo hacer?»

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