lunes, 28 de marzo de 2011

Capitulo 4.

Capitulo 4.

-¿Qué pasa?-Le dije y él me ignoro-me detuve pero el tiro de mi- Oye…-me miro y su mirada me intimido, baje la mirada y seguí caminando, no sé ni cuanto habíamos caminado, pero sé que había sido mucho porque no reconocía ninguna de las calles. Era casi medio día y mi estomago comenzó a crujir, tenía hambre, pero no quise decirle nada, solo seguimos caminado, estaba débil temprano, ya a estas horas estaba casi deshidratado y hambriento, sentía todo daba vueltas a mi alrededor, estuve a punto de desmayarme pero El chico me sostuvo.-Gracias…-susurre y él me miro a los ojos.-

-¿Por Qué no me dijiste que tenias hambre?-Me alzo y me llevo a un lugar con sombra, ah no recordaba eso, también estaba la insolación. Me dejo en una especie de grama/césped, estaba con los ojos cerrados no sabía ni donde estaba. El abrió uno de mis ojos y me tiro un vaso de agua en la cara, me levante de golpe y comencé a escupir el agua.-Lo siento, pero no puedes dormirte aun, nos queda mucho camino.-sacudí mi nariz y lo mire bien, tenía unos panes, queso, jamón y fruta.-No preguntes de donde saque esto, solo come para poder continuar…

-Pero… -Mi estomago rugió y tome las cosas que tenia. Comencé a comer con desespero, me pasó un pote con agua y bebía y comía, bebía y comía. Lo mire y el no estaba comiendo nada, solo me miraba con atención.- ¿Por qué no estás comiendo? Has de tener hambre ¿no? –le ofrecí un poco pero el negó.-Vamos, solo un poco, puedes debilitarte como yo…-El negó nuevamente y se sentó a mi lado.-

-No tengo hambre, Bueno no de eso…-Sonrió de medio lado y gire mi cabeza dándole a entender que no entendía.-No quiero comida, quiero sangre, y no puedo morderte porque estas deshidratado…-Abrí los ojos de par en par y tome algo de agua. El rio un poco y se levanto-Apúrate, quiero llegar antes del anochecer, de noche ellos son más rápido.-se estiro y en ese momento note que estaba sin camisa. Si soy algo lento a veces. Mire su espalda, estaba repleta de músculos al igual que sus brazos, mire sus omoplatos y en uno traía un tatuaje que decía “Joseph” en negro-

-¿Tu nombre es Joseph?-Se giro a mirarme y asintió-Genial nombre, siempre…-Me interrumpió y sonrió sentándose nuevamente, pero esta vez frente a mí.-

-Siempre quisiste llamarte Joseph, sientes que es un genial nombre, pero te llamas Nicholas Jerry, también es Genial, a mi me gusta más Nicholas. Así sería algo libre…-Lo mire en Shock, y el rio.- Se mucho de todos. Más que todo de ti.-alce una ceja e hice una expresión de:”Pero como” - Solo lo sé, Luego te explico Mejor, vamos ¿ya terminaste?-asentí y se levanto, me levanto y comenzó a caminar de nuevo.-

-¿En dónde estamos?-Mire a mi alrededor y solo habían arboles, y tierra, el lugar era relajante, pero al mismo tiempo intimidante, puede que de día se viera Como un lindo bosque, pero de seguro de noche era una trampa mortal.- ¿Llegaremos pronto?-el rio y me miro.-

-Preguntas demasiado ¿sabes? –vi mi reloj, el cual no sabía que tenía hasta que comenzó a sonar una alarma, eran las 4:57 pm ya. Y el bosque cada vez se hacía más oscuro, Joseph comenzó a caminar hacia un sitio que se veía demasiado desolado, los arboles no tenían hojas, la tierra era negra y estaba agrietada, habían unos cuantos arbustos solo con las ramas, Joseph comenzó a caminar más rápido casi correr y así que hice lo mismo. De pronto se detuvo y le tomo del brazo fuerte, solté un jadeo de dolor y aflojo su agarre.-Disculpa, escuche algo…-Me jalo hacia unos árboles y nos ocultamos tras unos.-Guarda silencio por favor, no hables a menos que te lo diga, no te muevas y respira normal no temas de nada, solo tranquilo…-Muy extrañamente el sol ya se había ocultado y estaba todo en total obscuridad. Trague seco y sujete la mano de Joseph fuerte, agarre que el correspondió. Cerré los ojos y el con su pulgar acaricio mi mano.- Relájate…-susurro y eso intente, comencé a escuchar pisadas y apreté fuerte su mano, se escucharon unos murmullos y luego nada.-Listo vamos…-tiro de mi y aun con los ojos cerrados comencé a seguirle el ritmo.-Abre los ojos no hay nada malo.-susurro en un tono tranquilizador. Abrí los ojos y era verdad, no había nada malo, en realidad estábamos en el camino anterior y la luna iluminaba casi todo. Llegamos a una cabaña que parecía abandonada. El se detuvo frente a esta y lo mire.-

-¿Aquí es a dónde veníamos?-El negó. Y soltó mi mano, camino a la cabaña dejándome allí afuera solo. Abrace mis brazos y comencé a sentir frio, estaba temblando. Cerré los ojos e intente calentarme.- Apúrate. Por favor.-Murmure y comencé a sentir calor, no calor si no que ya la temperatura de mi cuerpo se había restablecido, abrí los ojos e intente gritar pero cubrieron mi boca. Una chica parecida a Joseph estaba frente a mí. Sus ojos era verde olivo, eran muy hermosos pero no como los de Joseph, la chica me empujo con una increíble fuerza y velocidad, choque contra un árbol. Gemí del dolor, sentí que varios huesos me crujían. Me intente levantar pero cuando mire hacia la cabaña me encontré con la chica frente a mí. Me alzo de la camisa y me miro a los ojos.- ¿Quién eres? ¿Por qué me haces esto?-Susurre en un notable tono de dolor. Ella sonrió de una malévola manera y pude ver sus colmillos. La chica intento morderme pero la apartaron de mí y caí al suelo. Mire a mi alrededor pero había desaparecido. Me levante y sentí que me sujetaban de la espalda y me alzaban.-Por favor no me mates, no me hagas daño…-susurre.-

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